Dulces Divinos

La Miel

  1. ¿ Qué es La Miel ?

La Miel es un fluido dulce y viscoso producido por las abejas a partir del néctar de las flores.

La Miel de flores es el tipo más conocido, pero también existe el Mielato o Miel de bosque. La producen las abejas pero no del néctar de las flores,  sino de las secreciones de insectos que se alimentan de savia de pinos, abetos, encinas, alcornoques, etc., como el pulgón o la cochinilla. La Miel de bosque suele ser menos dulce que La Miel de flores, de color muy oscuro, y se solidifica con dificultad.

La interdependencia entre abejas y plantas ha favorecido que ambas hayan evolucionado a lo largo de miles de años buscando un beneficio común.

La polinización es un proceso fundamental para la reproducción de las plantas. Es directa cuando la flor se fecunda a sí misma, y cruzada cuando el polen pasa de una planta a otra. La mayoría de los vegetales se multiplican por polinización cruzada, gracias, sobre todo a las abejas. Más de 4000 especies de plantas sobreviven gracias a las abejas. Un 84% de la cosecha europea depende de la polinización de las abejas, en especial, frutas, verduras y forrajes. Sin las abejas un tercio de nuestra alimentación desaparecería, y lo que es aún más grave, también lo haría parte del forraje que alimenta a los ganados que comemos.

Las abejas dependen de las plantas para obtener el polen que es el alimento necesario para la supervivencia de las colmenas.

El hombre, a través de la apicultura, cuida de las abejas y sus colmenas obteniendo Miel, a la vez que asegura, por la polinización de las abejas, la producción de su agricultura. Hombres, abejas y plantas cierran un círculo  virtuoso en el que se ayudan unos a otros, y los tres se benefician.

La Miel es un alimento que ha utilizado el hombre para nutrirse desde hace miles de años, es el edulcorante más natural del mundo.

Las pinturas rupestres de la Cueva de la Araña, en Bicorp (Valencia), con más de 9000 años de antigüedad, muestran a un hombre recolectando Miel de un enjambre silvestre.

La Miel forma parte de la dieta mediterránea desde la época de los egipcios. Para los egipcios La Miel proviene de las lágrimas de Ra, dios del cielo y del Sol.

En la tumba de Tutankamón fueron encontradas en perfectas condiciones en 1922 varias vasijas de Miel, a pesar de los 33 siglos transcurridos.

Para los griegos La Miel era el alimento de los dioses, consideraban que una dieta basada en La Miel era muy importante para ser longevo, y para alcanzar la sabiduría.

Los romanos lo tenían aún más claro: la “luna de Miel” tiene su origen en la costumbre romana de que la madre de la novia dejara cada noche una vasija de Miel en la alcoba nupcial, al objeto de que los recién casados pudieran “reponer energías”.

En un experimento realizado en 1971 se comprobó que productos de origen animal, pescado y carne cubiertos de Miel, conservaron su frescura a temperatura ambiente durante 4 años. Otros iguales, cubiertos por una disolución de azúcares, comenzaron a descomponerse a los pocos días.

2. Composición de La Miel

La fructosa y la glucosa son dos azúcares (carbohidratos) que suponen el 75% del peso de La Miel. Otros azúcares son la sacarosa, que constituye el 1%, y la maltosa.

La gran concentración de azúcares en La Miel es lo que impide el desarrollo de bacterias y otros microorganismos que no podrán alterar el producto ni provocarán enfermedades.

El tercer componente más importante es el agua, con un  20%.

La Miel contiene además:

  • Minerales. Fósforo, magnesio, calcio, hierro, sodio, potasio, manganeso, zinc, hasta un total de 27 minerales.
  • Vitaminas. Vitamina C, vitamina B1, vitamina B2, vitamina B3,  vitamina B5, vitamina B6, vitamina B9.
  • Ácidos orgánicos, que influyen en el sabor, sobre todo los aromáticos.
  • Aminoácidos libres. La Miel cruda contiene 22 aminoácidos.
  • Proteínas.
  • Antioxidantes (Flavonoides y fenóloicos).
  • 5000 enzimas, diastasa, invertasa y glucosas oxidasa. Las enzimas de La Miel le otorgan propiedades digestivas y curativas muy importantes.

3. Propiedades de La Miel

La Miel tiene innumerables propiedades terapéuticas que la convierten en un remedio casero natural muy eficaz contra muchas afecciones.

Estos usos y virtudes curativas están avalados por numerosos estudios científicos.

-Expectorante

La Miel es de gran ayuda para prevenir y tratar enfermedades respiratorias. Es un buen expectorante y calmante de la tos, indicada en casos de sinusitis e irritaciones de garganta y bronquios.

-Antiséptico

La Miel posee un gran poder antibiótico, cicacitrante y bactericida que permite prevenir la infección de quemaduras y pequeñas heridas. Cuando La Miel se aplica sobre la herida, la glucosa oxidasa produce una lenta liberación de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) que tiene una acción antiséptica que favorece la cicatrización. Previene, por tanto, infecciones y enfermedades

-Digestiva y laxante.

La Miel favorece la digestión y es eficaz sobre todo en casos de estreñimiento. Ello es debido al elevado contenido de fructooligosacáridos (FOS) que al llegar al colon se comportan de forma similar a la fibra vegetal, captan el agua aumentando el volumen de las heces.

Además, puede ser considerada como un alimento prebiótico por estimular el crecimiento y la actividad de las bífidobacterias beneficiosas que habitan en el colon y que forman parte de la microflora intestinal saludable. Previene la formación de úlceras de estómago y ayuda en su curación.

-Regulador del azúcar en la sangre

Numerosos estudios han demostrado que La Miel apenas aumenta el azúcar en la sangre o los niveles de insulina, produciendo más glucógeno por gramo de Miel que cualquier otro alimento.

Cuando se consume Miel la glucosa es captada por el hígado para formar glucógeno, que pasa a estar disponible para el cerebro, el corazón y los riñones, eliminando la glucosa de la circulación y reduciendo el azúcar en la sangre, mejorando así el funcionamiento de los órganos y tejidos esenciales.

-Colesterol

Hay evidencias de que La Miel reduce el colesterol malo (LDL), y aumenta el bueno (HDL). Tiene propiedades cardioprotectoras, por lo que es muy recomendable para las personas mayores.

-Antioxidante

Debido a los flavonoides, junto a los minerales, aminoácidos y vitaminas C y E. Por ello, La Miel retrasa el envejecimiento celular.

-Relajante e inductora del sueño

La Miel favorece la absorción de triptófano, que es el precursor de la serotonina, que regula el estado de ánimo y que en la oscuridad se convierte en melatonina, la hormona que induce al sueño, por lo que se recomienda tomar una cucharada de Miel (en una infusión o con un vaso de leche de vaca o de avena) antes de irse a la cama.

-Mejora las alergias

Las abejas se nutren del polen de las flores, y parte de ese polen se incorpora a La Miel. El consumir Miel natural de la zona antes de la temporada en la que comienzan las alergias, ayudan a que el cuerpo acepte mejor el polen y que las alergias se minimicen.

-Reconstituyente

La Miel contiene sobre todo hidratos de carbono de fácil asimilación, por lo que es un producto energético ideal para niños, deportistas y personas mayores. Es un estupendo reconstituyente contra la fatiga y el estrés.

Está comprobado que estimula el crecimiento infantil.

El Polen

El polen constituye el segundo elemento básico en la dieta de las abejas, aporta proteínas, vitaminas, minerales, aminoácidos y fibra. Algunos estudios recomiendan el polen como tratamiento para  anemias, disfunciones del sistema digestivo, depresión y drogodependencias.

La Jalea Real

La jalea real disminuye la fatiga y el nerviosismo, mejora el funcionamiento de los órganos internos y estimula el apetito.

La jalea real es una sustancia secretada por las obreras nodrizas de 5 a 15 días de edad. Sirve como alimento de todas las larvas durante los tres primeros días de desarrollo y durante toda la vida de la reina. Es muy rica en proteínas, se compone de polen, néctar, agua y enzimas.

Propóleo

El propóleo o própolis es una sustancia que obtienen las abejas de las yemas de los árboles y que posteriormente procesan en la colmena, convirtiéndola en un potente antibiótico con el que cubren sus paredes con el fin de combatir hongos, bacterias y virus que puedan afectar a la colmena.

4. La Colmena

En una colmena viven aproximadamente 50000 abejas. Esta cantidad varía en función de factores geográficos, la floración de la zona, los cuidados del apicultor, el clima, etc. En los mejores casos, una colmena puede llegar a las 80000 ó 100000 abejas.

La Abeja Reina

Su objetivo es la reproducción y dirigir la producción de Miel necesaria para la supervivencia de la colmena.

Tiene una vida útil de dos o tres años, que puede llegar algunas veces a cuatro o cinco.

Sólo utiliza las alas para ir en busca del zángano que la fecunde, o cuando va en busca de un nuevo hogar para crear un nuevo enjambre.

La abeja reina copula con más de 20 zánganos en el vuelo nupcial, asegurando así la diversidad genética de la colmena. Espera a media mañana de un día soleado para salir en un vuelo vertical, dejando un aroma que atrae a los machos. La reina, más ligera y veloz, deja atrás a los machos más débiles, por lo que sólo los más fuertes lograrán copular con la reina, pero se dejarán la vida pues sus  genitales quedarán desgarrados. Una vez fecundada pone unos dos o tres mil huevos por día, y guarda el esperma de los machos en la espermateca. Si pone un huevo sin fecundar nacerá un macho, y si está fecundado, una hembra.

No produce Miel ni cera, y su tamaño es mayor al del resto. En cada colmena sólo hay una abeja reina, la primera en nacer matará al resto de las larvas reinas.

La reina deposita sus huevos en las celdas hexagonales que fabrican las obreras. El huevo se transforma al tercer día en una pequeña larva, que es alimentada por las abejas obreras jóvenes (nodrizas) durante una semana, luego la celda es sellada por las nodrizas, emergiendo al cabo de otra semana la abeja adulta.

Para convertirse en reina una larva debe ser nutrida con jalea real y ser alojada en una celda especial de mayor tamaño. Las larvas de las obreras también comen en su primera fase jalea real, pero luego se les da otra dieta.

La abeja reina tiene un aguijón atrofiado, no pica.

La reina segrega unas feromonas que dan identidad a la colmena; podríamos decir que todas las abejas de una colmena huelen igual, y es el santo y seña para entrar en la colmena que está defendida por centinelas que no dejan entrar a extraños.

Las obreras.

Son las auténticas currantes de la colmena, son hembras infértiles. No paran: durante sus primeros 21 días de vida limpian la colmena, alimentan a las larvas, producen cera para los panales; en los siguientes 21 días recolectan y transportan el polen y el néctar de las flores en su buche melario para producir Miel, son las pecoreadoras o forrajeras que traen el alimento a la colmena, por último son el ejército guerrero que defiende a la colmena de invasores y de cualquier peligro.

Los panales fabricados con la cera que producen las obreras sirven tanto para almacenar productos como para criar. Los panales están hechos a base de celdillas de diferentes formas y tamaños. La celdilla más común es la hexagonal, que maximiza el aprovechamiento del espacio, en ellas se almacena polen o Miel. Las celdas de las obreras europeas y americanas tienen un ancho de 5,4 milímetros, mientras que las de las abejas asiáticas miden 4,9. También sirven las celdas para criar obreras y zánganos, aunque las de estos últimos son algo más grandes.

Si las celdas de los panales fueran cuadradas optimizarían el espacio pero no servirían para la metamorfosis que va a sufrir la anatomía de las larvas. Si fueran cilíndricas serían ideales para la crianza, pero se perdería mucho espacio y se necesitaría más cantidad de cera. Por tanto, aunque las abejas no han estudiado matemáticas, por intuición geométrica construyen las celdas en hexágonos perfectos que maximizan la superficie útil; es la forma más eficiente porque es la que cubre todo el plano empleando un menor perímetro, por lo que se necesita menos cera, además son ideales para la cría de las abejas.

La cera con la que están construidas las celdas hexagonales es la mejor sustancia creada por un animal para almacenar líquidos (como La Miel), no valdría el barro que, por ejemplo, usan las avispas.

Para la cría de las reinas, que son notablemente más grandes, las abejas fabrican celdillas en forma de bellota, que tienen un tercio más de volumen que las hexagonales.

Las abejas obreras siempre tienen el mismo tamaño, desde que salen de la celda hasta que mueren. Las europeas y las asiáticas eran del mismo tamaño hasta el siglo XVIII, en que la manipulación del hombre hizo que las europeas fueran de mayor tamaño con el objetivo de que pudieran acarrear más polen y néctar en cada viaje. El tiempo demostró que fue un tremendo error porque a mayor tamaño mayor resistencia al aire durante el vuelo, menor velocidad y mayor consumo energético.

Las abejas obreras viven aproximadamente unos 60 días.

Las obreras inyectan el 50% de su veneno cuando clavan su aguijón, el resto fluirá desde éste poco a poco. El aguijón tiene forma de sierra por lo que en la mayoría de los casos la abeja no consigue recuperarlo, perdiendo parte de sus órganos vitales y muriendo a los pocos minutos de picar.

El veneno de las abejas (apitoxina) tiene usos terapéuticos y preventivos en la apiterapia. Se utiliza en el tratamiento de enfermedades autoinmunes y en la esclerosis múltiple. El veneno de las abejas es 500000 veces más fuerte que cualquier antibiótico conocido.

Los zánganos.

Los zánganos no trabajan, no dan un palo al agua. Su único papel es el de fecundar a la reina. Parecería que es una vida de lujo, pero pagan un alto precio ya que una vez que la reina ha sido fecundada ya no son necesarios y su vida se extingue. Esto viene a suceder en octubre, jamás llegan a ver el invierno. En cada colmena no hay más de 200/400 zánganos. No viven más de tres meses. Si logran aparearse con la reina, mueren nada más cumplir su trabajo. Si no lo logran, como ya no sirven para nada, son expulsados por el resto de la comunidad para que no consuman alimento.

Los zánganos no tienen aguijón.

La colmena es un organismo vivo que se mueve al paso de las estaciones. En primavera hay muchas flores, pero la colonia tiene pocas abejas después de la época invernal capaces de salir a recolectar el néctar de las mismas. Por ello, la reina incrementa su puesta de huevos en esta época, la reduce en otoño cuando las floraciones escasean, y deja de poner durante el invierno, como hay mucho alimento almacenado las abejas esperan dentro de la colmena la llegada de una nueva primavera.

Las abejas sociales (Apis Mellifera, o abeja doméstica) poseen una organización no igualada por ninguna otra especie, en la que el individuo actúa en favor de la colectividad

5. ¿Cómo se elabora La Miel?

A cambio de que le ayuden en la polinización, las plantas ofrecen sus néctares y Mielatos a las abejas. El néctar es la savia transformada de las plantas que se deposita en los nectarios de las flores, donde las abejas lo recogen (pecorean, liban) para elaborar La Miel.

Para producir un kilo de Miel, se necesita el trabajo de unas 2500 obreras recorreriendo unos 180000 kilómetros, realizando unos 200000 vuelos desde la colmena y libando el néctar de 4,5 millones de flores. Cada obrera hará entre  10 y 15 vuelos diarios, cosechando el néctar de unas 560 flores.

La producción de una colmena varía en función de la floración, el clima y la zona, desde los 12 kilos de La Alcarria a los 30 de Extremadura y Galicia.

Sólo las abejas que han cumplido 21 días están preparadas para pecorear.

Las abejas pecoreadoras solo visitan flores de la misma especie en cada viaje, y no suelen alejarse más de un par de kilómetros de la colmena, aunque pueden llegar hasta los 14 en caso de escasez de flores. Estas abejas también recolectan agua y polen. Cuando una abeja liba el néctar de una flor deja una gota de olor, de esta manera informa a la demás abejas de que esa flor ya ha sido visitada para que no pierdan el tiempo.

Cuando una abeja melífera descubre una nueva fuente de néctar y polen al volver a la colmena informa de su descubrimiento a las demás pecoreadoras, para ello realiza lo que se conoce como la “danza de las abejas” mediante la que indica dirección y distancia para encontrar la fuente de alimento en relación con la posición del sol. Es como si las abejas dispusieran de un GPS que les guía para llegar donde están las flores que les proporcionan su alimento. Cuando una fuente de néctar se ha secado, ya no bailan cuando vuelven a la colmena.

Las abejas liban el néctar de las flores, y el primer paso para la fabricación de La Miel se produce en su buche donde se le añade la saliva. Cuando llega a la colmena pasa ese producto a las abejas jóvenes que degluten esos néctares añadiendo enzimas hasta que se forma La Miel fresca, que depositan en las celdillas batiendo sus alas para que pierda parte de su humedad, y donde la sacarosa del néctar se transforma en fructosa y glucosa.

Finalmente, las abejas cierran las celdillas con cera (operculación) al objeto de que La Miel pierda aún más humedad. Cuando se pierde alrededor del 80% del agua, se puede obtener ya La Miel madura.

Ese es el momento en que el apicultor, bien equipado con indumentaria especial, procede a extraer La Miel (castra). Primero, quita el techo de la colmena y utiliza el ahumador para evitar que las alarmadas abejas piquen. Con las pinzas extraen los panales con La Miel, las abejas que se quedan pegadas se apartan con un cepillo suave.

Las abejas tienen grupos de seguridad que defienden la piquera (entrada de la colmena) de intrusos y ladrones. Desde hace millones de años han sido atacadas para obtener La Miel por animales de pelo oscuro, por eso los apicultores visten monos de protección y guantes de color blanco o amarillo,  y utilizan una careta para protegerse la cara y los ojos.

Nuestro amigo Noé Pinillas, apicultor de la exquisita Miel de Las Abechinas de Tardicuende, en Sosas de Laciana (León), nos contaba que los mayores ladrones de sus colmenas son los osos. Aunque utiliza pastores eléctricos que dan unas considerables descargas, los osos, animales de pelo oscuro, se arriesgan con tal de conseguir su alimento favorito, La Miel.

Siguiendo con nuestro proceso de elaboración, los panales se llevan desde los apiarios donde están las colmenas a la fábrica. Lo primero es proceder a retirar el opérculo o capa de cera con la que están selladas las celdillas, utilizando a mano cuchillos calentados. Las grandes fábricas utilizan máquinas desoperculadoras.

A continuación, se extrae La Miel mediante centrifugación en frío, para conseguir que La Miel vaya desprendiéndose poco a poco de las celdillas. La Miel va depositándose en un receptáculo que se encuentra en el fondo de la centrifugadora, pasando antes por un tamiz de acero inoxidable para limpiarla de impurezas o restos de cera. Esta Miel se deja un tiempo, no menos de 48 horas y nunca más de 5 días, en depósitos decantadores para que madure, y donde se termina de limpiar. Estos tanques tienen una doble pared, con agua caliente entre ambas, para que La Miel no cristalice.

De aquí La Miel pasa a la zona de envasado y etiquetado, y queda lista para comercializar.

6. La Apicultura

Para que la apicultura resulte rentable se debe explotar un buen numero de colmenas. Para que las abejas produzcan mejor Miel, los apiarios (conjunto de colmenas) deben colocarse donde haya abundantes floraciones, agua limpia cerca, lejos de caminos o lugares de paso para evitar ruidos, o que las abejas puedan atacar a alguien si se sienten perturbadas.

Los apiarios pueden ser estantes, que nunca se mueven, o trashumantes, en los que el apicultor va trasladando sus apiarios de una zona a otra, en función del ritmo de las estaciones o buscando determinados tipos de floraciones, para producir variedades específicas de Miel (lavanda, romero, azahar, castaño, etc.).

Actualmente, se produce en el mundo alrededor de 1000 millones de toneladas al año. El primer productor es China, con un 25% de la producción mundial. Le sigue la UE con un 14%. España es el principal productor de la UE, con un 19% del total de la Unión, nos siguen Rumanía y Hungría.

Otros grandes productores son Turquía, Argentina y Méjico.

Hasta el siglo XIX era necesario destruir gran parte de la colmena para aprovechar sus productos, pues los panales estaban pegados a sus paredes.

En 1851 el norteamericano L.L. Langstroth diseñó un sistema con marcos móviles separados 9,5 mm, suficiente para que las abejas no construyan puentes de cera entre ellos, a la vez que los panales son fácilmente extraíbles e intercambiables. Este invento supuso una auténtica revolución en la apicultura.

En 1865 el alemán Franz von Hruschka inventó el primer extractor centrífugo de Miel, lo que permite reutilizar los panales sin dañarlos.

En 1875 el norteamericano Moses Quinby inventa el ahumador.

Estos tres hitos son la base sobre los que se ha desarrollado la apicultura moderna.

7. La Miel Artesanal

La inmensa mayoría de los apicultores españoles siguen un proceso artesanal de recolección y elaboración de La Miel, a la que no se le añade ningún conservante, colorante ni ningún otro aditivo. La Miel tiene la ventaja que por su alto contenido en azúcares puede conservarse en buenas condiciones durante mucho tiempo.

La Miel española es de excelente calidad y goza de gran prestigio en países consumidores como Francia, Italia y Alemania.

Nuestros apicultores suelen tener sus apiarios cerca de los almacenes de elaboración, evitando transportar los panales recogidos a largas distancias.

Las colmenas se gestionan de forma sostenible. A las abejas no se las trata con productos nocivos para el medio ambiente, ni para la salud del consumidor. Las colmenas están alejadas de focos de contaminación y de transgénicos. Se respeta el ciclo biológico de las abejas, que pasan el invierno alimentándose con su propia Miel, sin sucedáneos.

En definitiva, los apicultores españoles concienciados dedican enormes esfuerzos a que La Miel llegue al consumidor con sus propiedades intactas; una Miel pura tal como se encuentra en la naturaleza, cruda, que es la que no ha sufrido ningún proceso de transformación desde que se recolecta del panal hasta que se envasa para su consumo.

En las colmenas, la temperatura es aproximadamente de 35º C. Durante los meses de invierno La Miel puede llegar a congelarse, pero las abejas calientan su alimento a medida que lo van necesitando, y provocan ese calentamiento de manera muy gradual y controlada.

Por tanto, los apicultores saben que podemos disfrutar de una Miel cruda, sin pasteurizar, que mantenga todas sus propiedades siempre que en los procesos de elaboración no se supere los 35º C, y que no se haga de una forma brusca sino gradual, al igual que lo hacen las abejas.

La Miel natural es líquida durante los primeros meses, hasta que el hidroximetilfurfural (HMF) va formando cristales de fructosa y glucosa,

La Miel cruda, sobre todo sin filtrar, suele cristalizar siempre al cabo de unos meses. La velocidad de cristalización depende de la fuente de néctar.

Como consumidores, debemos recordar que sería un sacrilegio calentar una buena Miel cruda artesanal en el microondas porque esté cristalizada, ni siquiera a baja potencia, pues perderíamos todo su valor nutritivo con ese calentamiento repentino, destruyendo las enzimas y alterando su composición química. Lo que se recomienda es calentar sólo la cantidad de Miel que vayamos a consumir, ya que no conviene calentar varias veces la misma Miel. Colocamos esa cantidad de Miel en un tarro o recipiente de cristal, preferentemente, y lo calentamos al baño maría de forma muy gradual a fuego bajo, controlando que en el interior del frasco la temperatura no suba mucho más de los 35º.

Otro de los trucos que parece que funcionan para que La Miel no cristalice es meter una zanahoria sin pelar limpia y seca en un tarro donde guardaremos La Miel, que no acabará con sabor a zanahoria.

La forma artesanal de extracción de La Miel es mediante centrifugación, esa Miel contiene numerosas impurezas y restos de cera. Después pasa a un madurador, donde estará como máximo 5 días, para eliminar esas impurezas.

Para que quede mucho más limpia, puede colarse con equipos de apertura lo suficientemente grandes para que no se pierdan el polen y restos de jalea real que contiene La Miel.

La Miel que se ha cosechado recientemente será más líquida, con el tiempo irá volviéndose más densa. El color, consistencia, aroma y sabor de La Miel depende de la fuente de néctar que han utilizado las abejas.

Como resumen, La Miel cruda:

    • No ha sido pasteurizada.
    • No ha sido filtrada de forma industrial.
    • No ha sufrido procesos de elaboración que afecten a sus propiedades naturales.

Prueba para saber si una Miel es cruda:

Lo primero es mirar los ingredientes de su composición, si lleva algo más que Miel seguro que no es Miel cruda. También resulta muy importante que no proceda de mezclas. Hay una prueba definitiva:

Llenamos un vaso con agua a unos 20º. Vertemos algo de Miel en el vaso y removemos. Si es Miel cruda auténtica se depositará en el fondo. La Miel adulterada y de mala calidad (no Miel pura) se disolverá con facilidad, y enturbiará el agua.

Por otra parte, si se echa un poco de Miel en una servilleta de papel y se moja es que es Miel diluida de mala calidad. Si no deja un cerco de humedad alrededor es que es Miel cruda.

Propiedades de La Miel Cruda

La Miel cruda proporciona numerosos beneficios a nuestro organismo, gracias a que contiene 22 aminoácidos, 27 minerales, vitaminas y 5000 enzimas, como la amilasa, que ayuda a predigerir alimentos ricos en almidón como el pan, la pasta y los arroces.

Tiene propiedades antivirales y fungicidas.

Contiene poderosos antioxidantes.

Ayuda a estabilizar la presión arterial, a equilibrar los niveles de azúcar en la sangre y a cicatrizar las heridas por sus propiedades antibacterianas.

Estimula el sistema inmunológico.

Ayuda a protegerse de las alergias estacionales.

Aporta energía y tiene un gran poder reconstituyente.

8. La Miel Industrial

Las grandes industrias de envasado realizan procesos muy distintos a los apicultores artesanos que comercializan su propia Miel.

A los almacenes de estas grandes fábricas llegan bidones de Miel de 300 litros procedentes de países como China, Méjico, Ucrania y Argentina, los mayores productores y exportadores a nivel mundial. Estos bidones son introducidos en grandes cámaras calientes para licuar La Miel, que llega granulada y en algunos casos cristalizada.

Después se emplean distintos procesos, algunos pasan La Miel por micro filtros a alta presión para quitar todo rastro de impurezas. Otros, pasteurizan La Miel como si fuera leche, para que nunca cristalice y siempre esté líquida. Algunos, eliminan las burbujas de aire con bombas de vacío.

Todos estos procesos se llevan a cabo a elevadas temperaturas para bajar costes y manejar con comodidad y rapidez La Miel.

La Miel cocida es aquella que se calienta por encima de los 40º, y la pasteurizada cuando supera los 70º. Las sustancias vivas de La Miel desaparecen.

El resultado de esta fabricación es que La Miel pierde todas sus cualidades organolépticas, de sabor y aroma, así como todas sus propiedades nutritivas y terapéuticas, porque los ultrafiltrados eliminan impurezas, pero también hace que desaparezca el polen y sus efectos positivos sobre nuestra salud, así como las vitaminas y enzimas presentes en La Miel cruda de forma natural.

Esta Miel industrial es la preferida de los supermercados, se hace para que permanezca siempre en estado líquido, para que pueda mezclarse con otras Mieles de distintas procedencias, y para que su sabor siempre nos parezca igual. Por supuesto, carece de todas las ventajas y cualidades de La Miel cruda. Las Mieles de estos grandes fabricantes pertenecientes a multinacionales de la alimentación suelen ser mezclas de Mieles de peor calidad procedentes de distintos países. Sus precios más bajos son el resultado de grandes volúmenes de compra y al proceso industrializado de su elaboración.

En España se da un hecho curioso, somos con 2,5 millones de colmenas el mayor productor de Europa, con unas 31000 toneladas al año, de las que exportamos 27000 a pesar de que nuestro consumo interno se acerca a las 34000. Esto quiere decir que más del 85% de La Miel que consumimos en España proviene de terceros países, con China a la cabeza con un 80%, cuyos costes de producción son mucho más bajos que los españoles, que tienen que cumplir unas normas de seguridad alimentarias considerablemente más estrictas.

Aquí, es importante resaltar algo que nos debería alarmar: en 2017 un informe del Parlamento Europeo advirtió que “La Miel es el tercer producto más adulterado del mundo”.

Los apicultores españoles lo han venido denunciando reiteradamente, sospechan que una gran parte de La Miel procedente de China podría estar adulterada con azúcar de caña, o, lo que es peor, con sirope de maíz de alta fructosa (también llamado azúcar de maíz, corn syrup, fruit fructose, jarabe de fructosa, etc.), que es un edulcorante cuestionado a nivel mundial por sus efectos negativos sobre la salud, sobre todo por originar obesidad, subir los triglicéridos, causar diabetes tipo 2 y cáncer. Cuidado con el sirope de maíz de alta fructosa, por si acaso.

El jarabe de fructosa y el jarabe de glucosa está omnipresente en los supermercados, se encuentra aparte de en La Miel, en dulces, galletas y bollería industrial, en salsas y comidas preparadas, en todos los helados. Es una auténtica invasión, nada recomendable.

Además, en 2002 las autoridades sanitarias británicas detectaron en La Miel china residuos de cloranfenicol (un antibiótico prohibido en la UE desde 1994 por su toxicidad).

Más vale prevenir que curar, habrá que estar atentos si resulta que gran partes de las Mieles que vemos en las estanterías de los supermercados tienen mezcla de Mieles adulteradas, con un porcentaje importante de Miel procedente de China.

El Etiquetado de La Miel

Sería de gran ayuda para el consumidor de Miel que el etiquetado de los tarros informara suficientemente, pero no es así.

La legislación europea permite comercializar la mezcla de Mieles de distintas procedencias. No obliga a detallar los porcentajes de cada origen, pudiendo ponerse una de estas tres informaciones: “Mezcla de Mieles de la UE”, “Mezcla de Mieles no originarias de la UE” o “Mezcla de Mieles originarias y no originarias de la UE”. Se llega a dar el caso de Mieles en las que un 1% procede de la UE y el 99% de fuera de la UE, pero no es obligatorio indicarlo. Estas Mieles de fuera, aparte de estar adulteradas en su mayoría, han tenido dudosos controles sanitarios.

Los apicultores españoles están unidos en la Plataforma Etiquetado Claro, con el fin de que tanto en España como en la UE el etiquetado dé una información mucho más precisa para evitar tanta adulteración, indicando los porcentajes y procedencias de las Mieles. Se trata de defender a los apicultores, pero también la salud de los consumidores.

Otra recomendación de la Plataforma es que se prohiban todos los plaguicidas demostradamente peligrosos para las abejas, y por tanto para la polinización de los vegetales que comemos nosotros y nuestros ganados.

La Miel industrial no cristalizará nunca. Para conseguir que permanezca siempre líquida se pasteuriza rompiendo el hidroximetilfurfural (HMF), que es el que va formando cristales de glucosa y fructosa, impidiendo que actúe. El efecto pernicioso es que la pasteurización daña las propiedades de La Miel natural, convirtiendo a ésta en un edulcorante sin ningún beneficio para la salud como tiene La Miel cruda.

Los procesos industriales, además, estresan a las abejas al no respetar sus ciclos biológicos, y sustituyen las colmenas en cuanto no alcanzan los rendimientos esperados.

La elección de compra, entonces, para mí es clara. Dame Miel cruda, pura, natural, de apicultor, y no me des ni regalada La Miel industrial, que no aporta ningún beneficio a mi salud, al contrario, muy probablemente la va a perjudicar.

Más del 75% de La Miel que se comercializa está adulterada, con mezclas de soluciones de glucosa, dextrosa, melazas, almidón, colorantes, y la gran mayoría contienen agua para aumentar el volumen y las ganancias. Huye de todas aquellas industriales, de las que no sean de apicultor, y de las que tengan entre sus ingredientes “jarabe de glucosa” o, como indicamos antes,“sirope de maíz de alta fructosa”, “jarabe de alta fructosa”, que son aditivos que adulteran La Miel y son muy dañinos para nuestra salud.

9. Los Problemas de las Abejas

Desde hace veinte años la mortalidad de las abejas se ha disparado. En algunos países de Europa y en USA el número de colmenas se ha reducido a la mitad. Científicos de todo el mundo están analizando las causas y proponiendo soluciones, ya que la mortalidad de las abejas melíferas resulta muy preocupante por sus repercusiones negativas en la agricultura, la biodiversidad y los ecosistemas.

Los pesticidas

Un informe publicado en febrero de este año 2018 por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluyó que el uso de los pesticidas neonicotinoides (clotianidina, imidacloprid y tiametoxam), con los que se fumiga los cultivos de colza, maíz, girasol, algodón y lechuga, afecta directamente a la vida de las abejas, por lo que actualmente están sujetos a restricciones en la UE. Las grandes empresas agrícolas y las multinacionales químicas y agroalimentarias intentaron bloquear esta decisión, como las alemanas Bayer y BASF, y la suiza Syngenta.

Bruselas sugiere restringir estos pesticidas a los cultivos que no atraen a las abejas y a los cereales de invierno.

Algunos estudios recientes demuestran que los fungicidas mezclados con los residuos de insecticidas desorientan notablemente a las abejas, lo que acaba repercutiendo negativamente en la vida de las colmenas.

Estas prácticas de la agricultura industrial, con pesticidas y herbicidas, reducen además la diversidad de las plantas silvestres en las tierras de cultivo, a la vez que resultan tóxicas para las abejas a través del polen de las flores y el agua.

Desde la Asociación Española de Apicultores propugnan que en España se evalúen todos los plaguicidas tóxicos para las abejas que existen en el mercado, y sean sustituidos por buenas prácticas agrarias compatibles con las abejas y la fauna auxiliar, utilizando alternativas sostenibles.

El Cambio Climático

El “desplazamiento de estaciones”, (el verano se retrasa, la primavera invernal, el otoño primaveral) ocasiona que las floraciones ya no coincidan con el ciclo natural de las colmenas, están cambiando los patrones de floración. Se está produciendo una degradación medioambiental y la degeneración progresiva de los hábitats y de la diversidad de los cultivos que constituyen la principal fuente de alimentación de las abejas.

Los monocultivos extensivos también están siendo un problema para nuestra Apis mellifera, al ser grandes extensiones carentes de biodiversidad únicamente cultivada con un tipo de planta, no son una fuente de alimentación variada. Si los monocultivos no ofrecen néctar y polen a las abejas las fuerzan a largos desplazamientos que reducen su acopio de alimento. Si ofrecen néctar y polen, las abejas hacen excesivo acopio de nutrientes que no contienen toda la diversidad de aminoácidos necesarios para su correcta alimentación.

Las Especies Invasoras

Los apicultores tienen que hacer frente al grave impacto de especies exóticas invasoras, como el ácaro Varroa destructor, el pequeño escarabajo de la colmena (Aethina tumida), originario de Sudáfrica y endémico del África subsahariana detectado por primera vez en Portugal en 2004, la avispa asiática (Vespa velutina), nativa del sudeste asiático y detectada por primera vez en Francia en el 2005, y la toque americana, así como patógenos animales como la nosemosis.

En el mercado hay pocos medicamentos veterinarios eficaces para combatir las enfermedades de las abejas. Se han realizado ensayos con diversas sustancias naturales para el control de la varroasis, y tres de ellas, el ácido fórmico, el ácido oxálico y el timol, han pasado a constituir la base de tratamientos ecológicos.

Sin embargo, para acabar con estos parásitos la “industria” opta por una solución cómoda: el uso de sustancias nocivas para el medio ambiente, que debilitan la colmena generación tras generación, y, lo que es peor, contaminan La Miel. El uso irresponsable e ilícito de antibióticos en apicultura es la causa de que la mayoría de las patologías apícolas tengan carácter endémico. Uno de los principales problemas que origina es el desarrollo de resistencias antibióticas, un fenómeno preocupante tanto en la medicina humana como en la veterinaria. El uso y abuso inadecuado e innecesario de estos antibióticos contribuye al desarrollo de bacterias resistentes. Muchos antibióticos ya no funcionan, y se pone en riesgo la salud de humanos y animales. La Organización Mundial de la Salud recomienda que se haga un uso limitado y responsable de los antibióticos, sobre todo cuando existen otras alternativas.

La Varroa llegó a Europa y América en 1985, y la Nosema ceranae en 2004, un parásito unicelular que ataca a las abejas adultas. Ambas fueron introducidas desde el sudeste asiático tras la importación de una especie menos agresiva con el apicultor. Fue un grave error, al no tener en cuenta el frágil equilibrio de los ecosistemas. Algo frecuente en el comportamiento humano, que por falta de estudio y análisis cuando intenta arreglar un problema crea otro mucho peor.

10. Tipos de Miel

Existe una gran variedad de tipos de Miel, vamos a clasificarlas según su procedencia en:

A. Mieles procedentes del néctar de las flores

Mieles monoflorales, predomina un sólo tipo de flor. Azahar, acacia, lavanda, eucalipto, tomillo, romero.

Mieles multiflorales, obtenidas a partir del néctar de distintas flores y en proporciones muy variables. Son las Mieles de flores, poliflorales, o milflores.

Su aroma, color y sabor dependen de las flores de las que se obtiene.

La Miel de flores es transparente y se solidifica con el tiempo dependiendo de su procedencia floral y de la temperatura. Por debajo de 14º se acelera el proceso solidificación. Dependiendo del tipo de flor se endurece muy pronto o tarda mucho en solidificar.

B. Mieles de bosque, Miel de montaña, Mielatos y Mielada

Mielada.

El origen del néctar está en árboles como el roble, castaño, alcornoque, encina, pino o abeto, que al final de la primavera y en los meses de verano eliminan el exceso de savia rica en azúcares hacia el exterior, segregando una sustancia azucarada llamada Mielada, y que es recogida por las abejas para elaborar La Miel de Mielada.

Mielatos.

Aunque técnicamente no hay diferencia entre Mielada y Mielato, un amplio colectivo lama a esta Miel Mielatos cuando procede de excreciones de insectos chupadores de savia, como el pulgón.

Miel de bosque.

Es La Miel que combina Mielatos con el néctar de otras flores, como puede ser la flor de brezo o de castaño. En muchas zonas conviven los árboles que hemos citado con dichas flores, y las abejas visitan árboles y flores en la misma época.

Miel de montaña.

Parecida a la de bosque pero con alguna flor característica de alta montaña, donde la flora se diferencia de la que se encuentra en las praderas, bosques o riberas de los ríos.

Las Mieles de bosque y Mielatos, por lo general, son menos dulces que las Mieles procedentes del néctar de flores, y suelen tener un sabor más fuerte. Su color es ámbar oscuro, que se lo proporcionan sustancias minerales en muy pequeñas cantidades como zinc, hierro, cobre y manganeso.

Cristaliza muy lentamente, tardando meses.

11. Características de los tipos de Miel

Las características de los distintos tipos de Miel que detallaremos a continuación se refieren a La Miel cruda, que posee todas las cualidades organolépticas y todas las propiedades beneficiosas para la salud de este alimento natural. Miel natural sin conservantes ni colorantes, sin azúcares añadidos, sin almidones y sin aditivos.

La Miel industrial, como hemos visto, al estar pasteurizada y microfiltrada pierde todas estas cualidades y deja de ser el alimento saludable que podríamos creer estar tomando. En muchos casos, además, está adulterada con aditivos nada recomendables, y es el resultado de mezclas de Mieles de baja calidad que no pasan controles sanitarios con las suficientes garantías. ¡Ojo al dato!

Miel de romero

La Miel de romero es una de las variedades monoflorales más demandadas por los aficionados a La Miel.

Es recomendable comprar esta Miel en primavera, abrli, mayo y junio, cuando los apicultores la acaban de sacar de sus colmenas.

El romero es una planta aromática de flores blancas, azules o azul celeste, típicamente mediterránea. Florece dos veces al año a comienzos del la  primavera y en otoño.

La Miel de romero es de color ámbar muy claro, y algo espesa. Cuando cristaliza se vuelve blanca.

De sabor y olor floral dulce, intenso y persistente.

La sabiduría popular dice que La Miel de romero diluida en agua tibia y con zumo de limón es un excelente remedio para calmar la sed.

Propiedades:

Digestiva, beneficiosa en trastornos estomacales, úlceras y acidez de estómago. Una cucharada de Miel de romero después de las comidas puede ayudar a resolver la acidez, las flatulencias y la indigestión.

La Miel de romero contiene litio que es recetado en casos de depresión, falta de memoria, demencia senil o trastorno bipolar.

Estimulante hepático que favorece la desintoxicación del hígado.

Tiene propiedades antisépticas y cicatrizantes si se aplica un poco de Miel de romero en casos de arañazos y pequeñas heridas.

Miel de tomillo

La favorita de mieladictos.com (nuestro blog preferido sobre Miel del maestro Alberto), una excelente Miel que es una de las más peculiares de la Península.

Color amarillo anaranjado o ámbar oscuro. Aroma potente, con notas de mentol y resina de pino. Sabores suaves persistentes, consistencia espesa.

Poca tendencia a cristalizar.

Propiedades:

Está recomendada para catarros, bronquitis, tos compulsiva, asma y problemas respiratorios.

Aumenta la energía y la fuerza física, es un buen reconstituyente, indicada para combatir el agotamiento físico y mental. Es rica en cobre y boro.

Favorece la digestión y el sueño.

Miel de brezo y de Calluna

Sería más propio hablar de Miel de brezos, ya que hay diferentes especies de brezo con épocas distintas de floración. Mieles que proceden del néctar de las flores de los diferentes arbustos de la especie Erica, los brezos, que son muchos: Erica vagans, Erica umbellata, Erica cinerea, Erica tetralix, etc.

Los brezos engloban también a otra especie próxima a el Erica, el Calluna vulgaris, planta que se utilizaba antiguamente para hacer escobas.

Son Mieles fuertes, contundentes, que tienen una gran aceptación. Aroma intenso y persistente, sabor dulce con componentes amargos. Notas saladas dependiendo del tipo de brezo.

Color castaño oscuro

Algunas cristalizan con bastante rapidez, y las de otros brezos de forma lenta en finos y compactos cristales.

La Miel de calluna es una monofloral de sabor fuerte, distinta a la de brezo, y muy cotizada por los aficionados. Es típica de la provincia de Soria. También de Asturias, Castilla-León y Galicia.

Color oscuro con matices rojizos.

Aroma intenso a brezo, más delicado y menos amargo.

No cristaliza, presenta una masa gelatinosa viscosa que pasa del estado sólido al líquida por agitación (propiedades tixotrópicas), al reposar vuelve a su estado gelatinoso.

Propiedades:

Rica en hierro y minerales, por lo que está indicada para casos de anemia, inapetencia y fatiga.

Se caracteriza por sus propiedades diuréticas y antiinflamatorias de las vías urinarias, previene los cálculos de riñón. También es antirreumática.

Estimula el riego sanguíneo, por lo que está recomendada para personas con problemas cardiacos.

Miel de Espliego, Lavanda y Cantueso

Las Mieles de lavandas proceden del néctar de un grupo de plantas de la familia de las Lamiáceas.

La lavanda común o espliego (Lavandula angustifolia), el cantueso (Lavandula stoechas), el lavandín, el espigón son las variedades más destacadas.

De todas las lavandas, es el espliego que crece en el medio rural, el que produce el néctar de mayor calidad.

Son famosos los festivales de música y ferias en los pueblos con campos de lavanda aprovechando su época de floración en los meses de verano, Brihuega (Guadalajara) y Arenillas (Soria).

Miel de cantueso

Es una Miel de primavera, desde comienzos de marzo a finales de junio.

La de cantueso es una Miel muy aromática, de granulación fina. Color ámbar muy claro, más oscura que la de lavanda o espliego.

Cristaliza un par de meses después de ser cosechada, con una cristalización muy fina.

Miel de lavanda o espliego

Miel de verano, entre los mese de julio a agosto.

Aroma floral con un claro componente a lavanda, intenso y delicado. Sabores afrutados persistentes, dulce con notas ácidas.

Color muy claro, blanco cuando cristaliza.

Propiedades:

Se recomienda para toses rebeldes, asmas, gripe, laringitis y congestiones nasales.

Importante poder bactericida y antiséptico, indicado su uso externo en casos de picaduras de insectos, quemaduras solares y heridas leves.

Muy útil en procesos diarreicos, y úlceras de estómago y duodeno.

Favorece el sueño, modera el estrés y la irritabilidad.

Miel de Flores, Milflores o Multifloral

Es La Miel que producen las abejas a partir del néctar de diferentes flores y en proporciones muy variables.

Su aroma, color y sabor depende de las flores de las que se obtiene.

Propiedades :

Antiinflamatoria, antiséptica, cicatrizante y digestiva.

Rica en minerales, favorece la digestión y previene la anemia. Es gran complemento alimenticio. Ideal para un desayuno completo.

Miel de Azahar

La Miel de azahar es la procedente del néctar de las flores del limonero, el pomelo, el naranjo dulce, el naranjo amargo, el mandarino y el limero. Algunos distinguen La Miel de naranja, de limón, etc., pero lo más aceptado es utilizar la denominación de Miel de azahar para englobarlas a todas.

Los cítricos son árboles de climas cálidos que no soportan los fríos intensos con heladas, ni las temperaturas superiores a los 40º. Por eso, las zonas de producción son la Comunidad Valenciana, Andalucía, Cataluña y Murcia.

Color amarillo claro, que cambia a blanco amarillento cuando cristaliza.

Sabor floral persistente, con una acidez intensa, suave al paladar. Aroma de azahar.

Cristaliza lentamente.

Es un relajante natural, ayuda a conciliar el sueño, tiene efectos sedantes, disminuye el nerviosismo.

Miel de Eucalipto

Existen muchas especies de eucaliptos, La Miel resultante variará en función de la especie y el tipo de suelo.

Color oscuro, aroma intenso y persistente. Olor a madera mojada. Gusto dulce, con aromas ácidos. Se mantiene líquida, sin cristalizar, durante varios meses.

Propiedades:

Muy eficaz en el tratamiento de catarros, gripes, resfriados y problemas respiratorios. Desinfectante de las vías urinarias.

Miel de Castaño

La Miel de castaño tiene un sabor poderoso. El tronco del castaño se va ahuecando con la edad, y suele acoger colmenas de abejas. Procede de la flor del fruto del castaño y de su Mielada.

Color que va de ámbar a ámbar oscuro. Olor floral fuerte y penetrante. Gusto dulce con notas saladas, sabor profundo.

Tiene poca tendencia a cristalizar.

Propiedades:

La Miel de castaño es la que más vitamina C, minerales y antioxidantes posee.

Rica en fósforo, calcio, potasio y magnesio.

Recomendada en casos de anemia, sangrado nasal y menstruaciones abundantes.

12. Las Mieles de Dulces Divinos

En Dulces Divinos sólo tenemos Mieles crudas de apicultores profesionales que cuidan cada detalle del proceso artesanal de la elaboración de La Miel.

Atienden cada colmena individualmente, y prestan especial a atención a la extracción en frío, no superando nunca las temperaturas de las colmenas para que no se pierda ninguna de las propiedades organolépticas y medicinales de La Miel. Son Mieles crudas, puras, sin mezclas, sin conservantes ni colorantes, con las máximas garantías de calidad.

Las Mieles que tenemos en Dulces Divinos han obtenido excelentes notas en las catas de Las Mejores Mieles de España y Portugal que anualmente convoca el mejor blog, para nosotros, del sector, mieladictos.com de nuestro amigo Alberto.

Estamos orgullosos de los apicultores con los que trabajamos y con sus excelentes Mieles:

Montes de Valvení

Están en Valoria la Buena (Valladolid), en la comarca del Cerrato, una región con gran tradición apícola donde se han obtenido Mieles muy apreciadas desde hace siglos.

Miel de flores

Procede del néctar de flores silvestres (tomillo, salvia, romero, espliego) del Cerrato.

Color ámbar, aroma floral tenue y sabor dulce intenso, regaliz, flores, almendra.

Perfecta para prevenir catarros. Es antimicrobiana y antiséptica.

Mejor Miel Milflores de España y Portugal 2016, según mieladictos.com.

88 puntos. Muy buena.

Miel de lavanda

Proviene del néctar de lavanda de los Torozos vallisoletanos.

Color ámbar/dorado muy claro.

Intenso aroma a lavanda. En boca, gusto fresco y dulce a manzanilla, ligeramente ácido. Aromas a manzanilla, uvas pasas y flores frescas.

Indicada para problemas de bronquios, tos, gripe y problemas respiratorios.

Recomendada para úlceras de estómago y duodeno.

Mejor Miel de España en todas las categorías en 2015, 2016 y 2017.

90 puntos. Excelente.

Miel de bosque

Proviene de la melaza de bellotas de encina, roble y alcornoque.

Color ámbar oscuro, aroma y sabor a cereal tostado, caramelo, aguacate, con notas saladas.

Alto contenido en hierro, por lo que es conveniente para anemias y fatigas crónicas. Tiene propiedades antirreumáticas y diuréticas.

Mejor Miel de bosque de España y Portugal 2016.

85 puntos. Muy buena.

Río de La Miel

En Carbajosa de la Sagrada (Salamanca).

Son una explotación apícola trashumante que produce Mieles nacionales de alta calidad 100% naturales, polen y cera. Aseguran la trazabilidad de La Miel. Exportan el 70% de su producción.

Miel de azahar

Posee las propiedades del azahar con efectos sedantes y calmantes. Se recomienda para personas nerviosas, con ansiedad. También en casos de gastritis, colitis y problemas gástricos.

Aroma y gusto floral, afrutado, avainillado.

Mejor Miel de azahar de España y Portugal 2017.

86 puntos. Muy buena.

Miel de brezo

Miel rica en hierro, buena para las anemias. Beneficios a nivel digestivo.

Mejor Miel de brezo de España y Portugal 2017

88 puntos. Muy buena.

Miel de eucalipto

Excelente para tratar problemas respiratorios: tos, asma, catarros, gripe.

2ª Mejor Miel de eucalipto de España y Portugal 2017.

Aromas y gusto a caramelo, astringente.

86 puntos. Muy buena.

Nectarius. Miel de autor

Nectarius es nuestra Miel con Denominación de Origen Miel de la Alcarria. Su producción se rige por las normas europeas de agricultura ecológica.

Todos los procesos están regidos por un sistema de trazabilidad que garantiza su origen, calidad y seguridad alimentaria.

Reconocida como Miel de Calidad Diferenciada de 2017 en los Premios Gran Selección de Castilla-La Mancha.

Los colmenares y los métodos de recolección son 100% ecológicos.

Procesos de envasado no contaminantes.

Aportan el 0,7% de los beneficios a proyectos locales sostenibles.

Colaboran con Universidades y centros de investigación.

Javier Marigil es el autor de estas Mieles excepcionales.

Mieles crudas. En primavera contendrá mayoritariamente romero, tomillo o mejorana, acompañadas en menor medida por otras plantas aromáticas como la salvia y la encina.

En verano, espliegos y ajedreas, algunas veces con Mielatos de encina en porcentajes variables.

Miel de lavanda

Miel recogida en primavera en las parameras alcarreñas del Parque Natural del Alto Tajo, a más de 1050 metros de altitud, con todas sus propiedades, en un paraíso para las plantas aromáticas.

Color ámbar extraclaro. Aroma muy intenso floral inconfundible a lavanda.

Gusto dulce con notas ácidas.

2ª Mejor Miel de lavanda de España y Portugal 2017.

89 puntos. Muy buena.

Miel de espliego

Miel de verano, entre los meses de junio y agosto.

Aroma floral con un claro componente a lavanda, muy persistente. Color muy claro.

Miel poco ácida, con sabores afrutados que permanecen en boca.

3ª Mejor Miel de lavanda y espliego de España y Portugal 2017.

13. Resumen

La Miel es un excelente edulcorante natural que utilizan los hombres desde hace miles de años.

La Miel la producen las abejas a partir del néctar de las flores. También de las secreciones del exceso de savia (Mielada) que tienen en primavera y verano ciertos árboles como el roble, castaño, alcornoque, pino, abeto y encina; así como de las excreciones (Mielatos) de insectos chupadores de savia.

La Miel está compuesta en un 75% de glucosa y fructosa, que son azúcares de fácil asimilación por nuestro organismo; también tiene vitaminas, aminoácidos, minerales, antioxidantes y enzimas.

La Miel posee numerosas propiedades beneficiosas para la salud y se utiliza para el tratamiento de muchas enfermedades por sus cualidades terapéuticas.

La Apis mellifera (abeja doméstica) tiene una organización social perfecta, no igualada por ninguna otra especie, en la que el individuo subordina sus intereses al servicio de la comunidad.

La polinización es un proceso fundamental para la reproducción de las plantas.

Un 84% de la cosecha de la UE depende de la polinización de las abejas, en especial, frutas y verduras de las que nos alimentamos, y forrajes, que alimentan a nuestro ganado.

Las abejas obtienen del néctar de las plantas y de sus secreciones los elementos necesarios para elaborar La Miel.

Sin las abejas un tercio de nuestra alimentación desaparecería.

A la interdependencia entre abejas y plantas se suma el apicultor para cerrar el círculo virtuoso en el que las tres partes se benefician mutuamente con su actividad.

La Miel cruda es aquella en la que todos los procesos de elaboración se realizan a temperaturas en torno a los 35º C para que guarde todas sus propiedades organolépticas y terapéuticas.

La Miel cruda proporciona numerosos beneficios a nuestro organismo, gracias a que contiene 22 aminoácidos, 27 minarles, vitaminas, antioxidantes y 5000 enzimas, como la amilasa, que ayuda a predigerir alimentos ricos en almidón, como el pan, la pasta y el arroz.

La Miel cruda tiene propiedades antivirales, fungicidas y antioxidantes.

Ayuda a estabilizar la presión arterial, a equilibrar los niveles de azúcar en la sangre, a cicatrizar las heridas por sus propiedades antibacterianas, y a protegerse de las alergias estacionales al polen.

Estimula el sistema inmunológico. Aporta energía y tiene un gran poder reconstituyente.

La Miel cruda, pura y natural, sin conservantes, sin colorantes, ni ningún aditivo, con todas sus propiedades, es la que tenemos en Dulces Divinos.

Para saber si una Miel es cruda basta con verter un poco de Miel en un vaso con agua a unos 20º y remover, si se va al fondo es Miel cruda, si enturbia el agua es Miel adulterada.

La Miel industrial utiliza procesos de ultrafiltrado y pasteurización que causan que pierda todas sus propiedades nutritivas y terapéuticas. Desaparecen el polen, las vitaminas y las enzimas, y, por tanto, los efectos positivos sobre nuestra salud.

La Miel industrial suele ser el resultado de mezclar Mieles de distintos países, principalmente de China que es el primer productor mundial.

Los apicultores españoles han venido denunciado sus sospechas de que La Miel china está adulterada con azúcar de caña, y, lo que es peor, con jarabe de maíz de alta fructosa que es un edulcorante cuestionado a nivel mundial, por originar obesidad, diabetes tipo 2, subir el nivel de los triglicéridos, y causar cáncer, en ciertos casos.

En el 2002, las autoridades británicas detectaron en La Miel china residuos de cloranfenicol, un antibiótico prohibido en la UE desde 1994 por su toxicidad.

En 2017 un informe del Parlamento Europeo advirtió de que “La Miel es el tercer producto más adulterad del mundo”.

Más del 75% de La Miel que se comercializa está adulterada con mezclas de soluciones de glucosa, dextrosa, melaza, almidón, colorantes, conservantes, aditivos, y agua para aumentar el volumen y las ganancias.

Esta Miel industrial que producen las grandes multinacionales de la industria de la alimentación es la que ocupa, en su gran mayoría, las estanterías de la de muchos supermercados.

Los apicultores españoles están unidos en la Plataforma Etiquetado Claro, con el fin de que, tanto en España como en la UE, el etiquetado de La Miel dé una información mucho más precisa para evitar tanta adulteración, indicando los porcentajes y procedencias de las Mieles mezcladas.

En Dulces Divinos no encontrarás Miel industrial, solamente Miel cruda de excelente calidad de apicultores que la elaboran artesanalmente.

Deja un comentario